Home » Como decía la abuela » El trompetista

- Si borramos al de la trompeta, esta escena es igual en donde sea, aún donde no corra un río. Pero la trompeta hace la diferencia – recalco y apunto al rincón del que provenían las notas melancólicas del instrumento musical que somete la rigidez de los hombres y los calzones de las mujeres, porque un buen trompetista enamora a quien sea.

Y es que la trompeta ablanda, aunque eso lo descubrí con el tiempo, porque entonces no entendí lo que mi abuela entendía. Por eso grabe bien su discurso y seguido lo recuerdo, sobre todo cuando visito ciudades con ríos. O sin ellos.

“Esta escena es igual en donde sea, aún donde no corra un río. Pero la trompeta hace la diferencia. Si te fijas, los que caminan admiran el río y no se ven unos a otros, por más que cada uno lleve un río adentro. Al único que observan es al que arrulla el agua, al que toca la trompeta, al único capaz de alterar el sentido de la corriente y nadar en contra de ella. La fuerza que transportan los soplidos del trompetista es capaz de movernos por dentro.
Las personas conocen de sobra el valor y la conciencia que se requiere para sentarse frente al mundo y hacer sonar una trompeta, porque el sonido de la trompeta es la voz del alma, es que muchos prefieren guardar para mejores ratos que quizás nunca llegan. Por qué has d saber que ahí personas que jamás dedican un momento a su conciencia y, por el contrario, los trompetista viven de ella. Por eso aquel que vive de su conciencia es digno de considerarse un trompetista… ”

Pronto vamos a conocer al autor de este libro JF Koloffon , la página del libro y el Facebook del libro…

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