ben orospuyum



Home » Bienvenida » La feria de las VANIDADES

 

Desde que las redes sociales cibernéticas han ayudado a que la difusión de la información sea inmediata, directa y masiva, se abrió una puerta muy peligrosa que hemos cruzado sin apenas pensarlo: la sobre exposición de nuestras vidas.

Es parte de nuestras constitución social el que busquemos el reconocimiento de los demás para poder sentir que “valemos” pero dudo que alguna vez nos hayamos hecho la pregunta ¿es necesario que alguien mas valore mi vida para que yo mismo pueda entonces apreciarla?

No nos basta con llevar nuestra vida anónimamente, necesitamos constantemente de la aprobación y apreciación de los demás individuos para sentir que realmente estamos viviendo. Aquel proverbio antiguo que nos cuestiona ¿Hace ruido el árbol que cae cuando no hay nadie para escucharlo? Se ha transformado el día de hoy para preguntarnos ¿si no expones lo que ocurre en tu mundo a los demás, es que no ocurrió realmente?.
facebook_addiction moy

Hemos ido adoptando nuevos estilos de interacciones sociales sin ni siquiera reflexionar sobre sus repercusiones en nuestras vidas, estamos tan al pendiente de que los demás sean testigos y nosotros siendo testigos a la vez de lo ocurre en otros lados que hemos olvidado poner intención a lo que sucede alrededor. Estamos conectados a un mundo virtual en donde lo único que consumimos son realidades distorsionadas. Tenemos la oportunidad de mostrar lo que queremos mostrar y  ¿qué es eso? “Lo mejor” de nosotros mismos claro. Es un carrusel constante que expone el donde comemos, que es lo que comemos, donde estamos, con quien estamos, que ropa nos pondremos, como nos vemos; nos hemos convertido en críticos de cine, de teatro, en expertos de moda o expertos en deportes, al narrar y dar nuestras opiniones de cada cosa que vivimos o atraviesa por nuestra vista, pero no basta con solo pensarlo, tenemos que hacer que todo el mundo se entere de eso ¿por qué esta necesidad tan grande que la gente nos reconozca por ello?

Young man taking picture of himself by mobile in mirror
Lo peligroso es que nos esforzamos constantemente por que en estos medios nuestra imagen sea expuesta de una manera en que alimenta nuestro ego y momentáneamente nos sentimos bien. Tenemos múltiples de “me gusta” en nuestras fotografías, pensamientos o en las cosas que compartimos y alimentamos ese pequeño monstruo llamado vanidad, la cual no es, si no la máxima expresión de la soberbia. Y aunque no podemos generalizar y haya personas que utilizan estas herramientas para otros fines menos banales, se corre el riesgo de que todos caigamos en la trampa del que pronto no nos baste con ser personas honestas con fines altruistas, pronto querremos que se nos reconozca por ello.

Cuando estamos atrapados por la vanidad, creemos que no necesitamos de nada mas para ser individuos completamente realizados. Nuestra satisfacción como personas esta sujeta a ser el blanco de las miradas y las aprobaciones de los otros, mientras los tengamos somos plenos, dichosos y nuestra vida tiene un sentido, porque entonces sentimos que somos “alguien” y nuestra existencia se vuelca en el esfuerzo por mantener ese status.

Es aquí donde me gustaría que reflexionemos, es muy difícil el cultivar las verdades virtudes humanas, aquellas que cuando las ponemos en practica sentimos muy dentro de nosotros que nuestro existir tiene un sentido, aquellas que están completamente alejadas de la aprobación social pero que cuando las adoptamos sembramos en nosotros un objetivo mucho mas profundo que en el día a día nos motiva para seguir viviendo.

Creo que es importante que por un momento dejemos de prestar atención en lo que a cada minutos los demás están haciendo y preguntarnos de una buena vez ¿qué estamos haciendo nosotros para que este lugar sea mucho mejor?

Creemos que con reenviar un mensaje o poner un anuncio de atención social en nuestras redes hemos cumplido con nuestro deber y nos sentimos satisfechos por ayudar. Todo el tiempo nos preguntamos ¿Porqué alguien no hace algo?
Sin darnos cuenta que ese “alguien” somos nosotros mismos.

Entonces ahora pregúntate ¿Porque no hago nada?
Tal vez es tiempo que comencemos a hacer más que solamente mostrar la comida y el lugar en el que estas cenando hoy. Es tiempo de dejar de mirar nuestras “espejos mágicos” que nos dicen lo maravillosos que somos, para voltear a ver un mundo que grita por nuestra atención y nuestras acciones reales para no desmoronarse en pedazos, ya que de no hacerlo, tendremos que buscar la manera de existir dentro de nuestros mundos virtuales perfectos.

Screen Shot 2013-05-22 at 14.19.58
Moisés Schiaffino
recibo con gusto tus comentarios
moy.schiaffino@hotmail.com

 

Artículos Relacionados:




Leave a Reply