ben orospuyum



 

Muchas veces ComoCualquiera me pregunté, ¿por qué debería practicar yoga? … esta pregunta me persiguió durante algún tiempo en el cual, existió la resistencia a enfrentar las dificultades que según mi mente presentaba mi cuerpo; falta de flexibilidad, incapacidad para concentrarme, intolerancia al dolor, poca fuerza física y complexión no apta para la práctica, esto sin contar con los rituales que cada práctica exige como parte de la filosofía y estilo de vida.

Todas estas justificaciones me llevaron a claudicar más de una vez en mi intento por “iniciar” una práctica Yóguica pensando (en mi ego) que el Yoga no estaba hecho para mí. Sin embargo fue hasta después de un tiempo que comprendí que desde el vientre de la madre  – la cual representa al creador y  la creación en su aspecto femenino – tu, yo y nosotros hacemos Yoga, como dije en el texto anterior comenzamos una Unión física.

En otras palabras, creamos una liga que nos conecta con nuestra madre desde el vientre, creando una experiencia real y vivificada de la vida y el mundo exterior. Si esto no es suficiente, de acuerdo a la filosofía Yóguica durante el tiempo de gestación ¡todos, sin excepción practicamos Yoga! … así es… todos nosotros realizamos las 84 posturas básicas de Yoga durante nuestra estancia en el vientre de mamá. Es por eso que no podemos evitar sentir cierta atracción consciente o inconsciente hacia esta práctica universal que esta impresa en el Atma (alma espiritual) y en donde cada latido se conecta con nuestra mente y se ve sometida a un único pensamiento, crear un equilibrio en mente y cuerpo a través de cada postura y la respiración para servir a la energía sagrada que permanece dormida en la base de la columna y que debemos despertar con la práctica del Yoga.

Esta disciplina ha sido diseñada para que el ser humano pueda completar su ciclo de evolución y crecimiento espiritual, no solo trabajas la estructura y flexibilidad física sino la flexibilidad mental.  Como el gran Buda dijo: “Somos el producto de lo que pensamos” por lo tanto el Yoga modifica el pensamiento y percepción errónea de la vida y de nosotros mismos. Sin el Yoga, no existe conexión con el mundo interno – externo, carecemos del sentido entre lo que es real o fantasía creada por una falta de relación íntima y silenciosa que comienza con nosotros mismos y termina con el mundo que nos rodea. No hay limitación para la práctica Yóguica, la única limitante es una mente oscilante entre conceptos equivocados y preceptos culturales occidentales que acortan el rango de experiencia hacia lo que ya es nuestro desde la concepción.

Recuerda que nuestro mayor reto en esta vida es enfrentar quienes somos, con una sonrisa deja ir y deja a Dios – que fue el que te creo -   fluir en este proceso.

Experimenta la belleza del Yoga, experimenta la grandeza en ti, con alegría, con desapego y con libertad sé tú, con libertad sé Yoga.

Dev Mukh Singh (Francisco Rangel)

Maestro de Kundalini Yoga

si quieres ponerte en contacto conmigo, tienes alguna duda, con gusto resolveré tus dudas, en  escuelanandayoga@gmail.com

Sat nam

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